Forraje Verde Hidroponico

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¿Qué es Forraje Verde Hidropónico?
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El Forraje Verde Hidropónico es el resultado del proceso de germinación de granos de cereales, como la cebada, trigo, avena y maíz. El cual se desarrolla en un período de 10 a 12 días, captando energía del sol y asimilando los minerales contenidos en una solución nutritiva.
El proceso de producción del forraje verde hidropónico esta comprendido dentro de un concepto nuevo de producción, ya que no se requiere grandes extensiones de tierras, periodos largos de producción ni formas de conservación y almacenamiento. El forraje verde hidropónico es destinado para la alimentación de cuyes, vacas lecheras, caballos de paso y de carreras, ovinos, conejos, etc.

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Estructuras para producir de forraje hidropónico, Arequipa.
Invernadero en costa para forraje hidropónico, Lima.


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¿Cómo se produce el Forraje Verde Hidropónico?
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El Forraje Verde Hidropónico se produce en bandejas de plástico, colocados en estantes de fierro, en cada bandeja se coloca 1 kilo de semilla de cebada (también se puede trabajar con avena, trigo y maíz) al cabo de 10 a 12 días cada kilo de semilla se habrá convertido en una masa forrajera de 6 kilos, consumible en su totalidad (raíces, tallos, hojas y restos de semillas) lo que constituye una completa formula de proteína, energía, vitaminas y minerales. Este cultivo se produce dentro de invernaderos rústicos, que permite una protección del cultivo contra las bajas temperaturas, además a la exposición directa de los rayos del sol y de las lluvias.

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Forraje hidropónico listo para la cosecha. Apurimac.
Invernadero a 4,000 m.s.n.m. Fuerabamba, Apurimac.


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¿Qué animales podemos alimentar con Forraje Verde Hidropónico?
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Con el Forraje Verde Hidropónico se puede alimentar cualquier animal que requiera forraje fresco: cuyes, vacas lecheras, caballos de paso y de carreras, ovinos, conejos, etc.

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Cuyes alimentados con forraje hidropónico, Apurimac.
Ovinos alimentados con forraje hidropónico, Apurimac


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Caballo Peruano de Paso, Urubamba, Cusco.
Vacas lecheras con forraje hidropónico, Majes Arequipa


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¿Qué alternativas me brinda el Forraje Verde Hidropónico?
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Granja de cuyes: Hemos instalado granjas de cuyes a nivel familiar, industrial o comunal sin requerimiento de terreno agrícola. El forraje hidropónico es de menor costo que la alfalfa, además nos permite mejoras en los animales, como: un mayor número de crías logradas al año, menor mortalidad de gazapos, además de cubrir los requerimientos de agua y de vitamina C.
Vacas lecheras: Con el Forraje Verde Hidropónico alimentamos hatos de vacas lecheras durante todo el año. La utilización de forraje hidropónico en vacas lecheras nos ha permitido aumentar la producción de leche hasta un 20 %, aumentar los niveles de grasa y materia seca en la leche, además de mejoras en reproducción, ganancia de peso y sanidad.
Caballo Peruano de Paso: El forraje verde hidropónico puede constituirse como única fuente de forraje para el caballo. Y suministrado adecuadamente con otro forraje, puede sustituir hasta un 100 % el uso de alimentos concentrados, además mejora notablemente el pelaje del animal, permite una rápida ganancia de peso y mejora en el temperamento del animal.
Alternativa de Solución en Época de Friaje: Cada cierto tiempo en la sierra sur del Perú, se presenta un fenómeno conocido como friaje, donde las bajas temperaturas y la nieve cubren los pastos naturales, haciendo imposible la alimentación de los animales, provocando su muerte. Como ocurrió el año 2002, donde murieron 60,000 alpacas en Puno, 8000 alpacas y 4000 ovinos en Apurímac y mas de 17,000 camélidos sudamericanos en Arequipa. El forraje verde hidropónico en estas condiciones podrá producirse dentro de invernaderos y constituir el único alimento para los animales en esta época.

Fresa Hidroponica


La Fresa
Sobre el cultivo de la fresa se tienen las primeras pruebas documentadas desde el año 1300. Antes de esa fecha las fresas sólo fueron frutas silvestres que se recolectaban por temporada anual.

Desde esa época la fresa ha venido presentando cambios en su forma, olor, color sabor y tamaño, por las modificaciones genéticas y su adaptabilidad a un buen número de climas y terrenos donde ha sido sembrada.

Su atractiva apariencia además de su olor y características organolépticas, la han colocado como una opción para un negocio próspero y rentable.

La producción comercial de fresa va desde principios de 1900 en adelante, sobre todo por la diversidad de aplicaciones que se le pueden dar, pues va desde el consumo en fresco, hasta la deshidratación o cristalización, pasando por la industrialización para dulces y mermeladas.

El valor de esta fruta depende mucho de tamaño firmeza color y sabor, características que se obtienen, tanto de la genética de la planta como de las condiciones en que se cultive.

Los países que cuentan con mayor producción a nivel mundial de esta fruta son:

Los Estado Unidos con casi el 28 %de la producción, otro productor mayoritario es España con el 14-15% y en México ya se llega al 6 % del total de la producción.

El cultivo de la fresa en suelo es difícil por la aplicación de pesticidas necesarios para el control de plagas y enfermedades. Sin las fumigaciones se llevaría al cultivo a una importante disminución en la producción y en la calidad, por lo que no resultaría rentable en algunos lugares.

La fresa como planta nueva y perenne: en algunos cultivares produce una alta cantidad y calidad en su primera cosecha, pero al paso del tiempo disminuye su producción y en algunos casos es remplazada después de 2-3 cosechas, resultando un alto costo, remover la planta envejecida y replantar.

Tanto Estados Unidos como y Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Italia y Bélgica, han complementado a sus cultivos extensivos de fresa, el cultivo hidropónico intensivo, usando diversas formas de siembra, Se ha considerado el más común el sistema .N.F.T. ( Nutrient Film Technique) o de película Nutritiva. Este sistema tiene como principal objetivo recircular el agua a mínima profundidad sobre canales ex profeso construidos en PVC grado alimenticio. Las producciones alcanzadas con este sistema han ganado simpatizadores y a menor escala ya se practica en otros países de Europa. Aplicando recirculación que viene a ser el sistema más común. También se cultiva con el sistema en sustrato inerte incluyendo la lana de roca, así como los cultivos verticales.

En algunas regiones de Australia como Queenslad por ejemplo, cuenta extensiones comerciales en el sistema NFT y con una excelente luminosidad y un invierno muy corto, por lo tanto el cultivo de la fresa hidropónica les resulta muy económico. Las producciones hidropónicas de Nueva Zelanda y Australia en NFT, se consideran las más rentables en fresa. Aunque en Nueva Zelanda se utiliza en algunas temporadas, el enfriamiento o calentamiento de las instalaciones.

Las variedades aptas para sembrar hidroponicamente son las del tipo de día neutro por ejemplo: “La Selva” que produce la fruta de tamaño grande (con algunas excepciones) el color de su piel es rojo brillante y su carne pálida, el sabor muy ligero , por lo que es necesario cosecharla muy madura para obtener un buen sabor, su forma es variable, su planta es vigorosa, pero muy susceptible a la deficiencia de potasio.

O bien aquellas variedades que se desarrollan en días cortos, como la “Camarosa”. El color de su fruta es medianamente rojo, su tamaño es grande y de consistencia firme, su forma es cónica de buen sabor y su planta es consistente.

La” Chandler” también de día corto, su carne es de rojo mediano firme y de buen sabor. Estas variedades producen una gran cantidad de coronas, pero es susceptible a la Botrytis en condiciones de alta humedad. Tiende a producir gran número de pequeñas frutas después de varias semanas de cosecha, las muy pequeñas se eliminan y mejora el tamaño del resto.

“La Oso Grande” también de día corto, de tamaño grande, pero su forma puede variar y el color de su piel es más rojo oscuro que en otras variedades, la carne de la fruta es ligeramente roja, moderadamente firme y de buen sabor.

La variedad “Pájaro” que gusta de días cortos, de frutos muy grandes y firmes con piel roja y brillante de excelente sabor cuando se cosecha madura y puede tener problemas de sabor si se corta de pinta.

“Sweet Charly” excelente para cultivarse en días cortos, esta variedad produce frutos grandes de color naranja rojizo con buen sabor y bajo contenido de ácido, es altamente productiva, también es muy resistente a la Antracnosis y pudrición de tallo. Su vida de anaquel puede ser corta en condiciones cálidas.

“EarliGlow” Produce frutas de excelente calidad, sus frutas con medianas, simétricas de buen sabor piel satinada y resistente a la pudrición.

Los cultivos hidropónicos pueden realizarse al aire libre si las condiciones ambientales lo permiten: También bajo túneles plásticos o en invernaderos. Lo importante es proteger al cultivo de la lluvia, del rocío, o condensación de humedad, daños de pájaros, prevenir antes y después de la cosecha, la pudrición (patógenos). Sombrear el cultivo puede reducir el exceso de radiación y bajarla temperatura en climas de alta intensidad lumínica, haciendo posible la cosecha en regiones extremadamente cálidas.

El cultivo de fresas en los diferentes sistemas hidropónicos, permiten al cultivador ofertar fresa de excelente calidad todo el año, aún en la temporada que no es posible cultivar en forma tradicional.

La Fresa Hidropónica.
Hidroponicamente la fresa se puede cultivar al aire libro o en invernadero, dependiendo de las condiciones climatológicas del lugar; por ejemplo algunos lugares de Europa, donde predomina el clima invernal se cultivan ya sea en invernadero o en túneles, pero desde luego aportándoles calor, pero en lugres cálidos como centro América es muy común la siembra al aire libre.

Desde luego que en un invernadero puede protegerse al cultivo, además aprovisionarlo de un recambio de aire para evitar la condensación o punto de roció tan perjudicial resulta para el cultivo de la fresa; También brindarle a través de pantallas térmicas la luminosidad y temperaturas adecuadas, aplicar al cultivo un enriquecimiento de CO2 dosis periódicas y en concentración óptimas, con este gas, es posible elevar la productividad y calidad de la siembra.

Para el cultivo de la fresa hidropónica se han usado varios sistemas como hemos visto anteriormente y en su momento los analizaremos paso a paso. En es capítulo en particular hablaremos solamente del cultivo hidropónico de fresa en la modalidad de cultivos verticales, específicamente el cultivo en macetas apilables.

Una de las ventajas de esta modalidad de cultivo consiste en utilizar en cascada la solución nutritiva con que se riega la planta. El riego por goteo se aplica distribuyendo los goteros en macetas intercalas y desde la primera maceta y la solución viaja a la segunda, tercera, cuarta y así sucesivamente hasta la 4-5 macetas, según sea el caso.

Otra ventaja es la optimización del espacio, el manejo de poda y cosecha que pueden hacerse de pie, ahorrando tiempos y movimientos, pues al evitar la constante flexión de cuerpo, se evita el cansancio, se incrementa la velocidad de poda o corte, logrando mayor rendimiento en el volumen de corte.

Sustratos:
Los sustratos útiles para el cultivo de fresa son muy variados, por ejemplo:

Lana de roca, perlita vermiculita, agrolita, tezontle, tepojal etc, pero se debe cuidar que la granulometría quede contemplada entre 8-12 milímetros, y que el sustrato sea ligero, cuente con retención de humedad, buena aireación para las raíces y sea fácilmente drenable.

En el caso del uso de cubos de lana de ropa para implantar el material vegetativo, es necesario que necesario saturar de solución nutritiva el cubo con un pH calibrado que no debe exceder de 6.-6.5 y ya con experiencia puede llegarse a 5.8.

La perlita es uno de los sustratos más comunes y su pH varía 6-7, se encuentra disponible en grados fino y mediano, facilitando, la siembra o transplante, su vida útil puede variar de 2-4 años dependiendo del manejo, pero al igual que todos los sustratos industrializados que tienen un costo mayor que los sustratos naturales como sería la grava, o el tezontle que además son de larga vida útil y de gran disponibilidad

Para una segunda siembra en el mismo sustrato es necesario realizarle una desinfección y una de las formas fáciles y baratas para ello, consiste en clorar agua al 1% y sumergir el sustrato por espacio de 2-3 horas dependiendo del uso anterior (si ha tenido alguna enfermedad presente). Después de retirar el agua clorada; el sustrato se inundará con agua natural y debe reposar de 5-10 minutos después se retira el líquido. Para evitar el desperdicio de agua, se puede dejar secar el sustrato o solarizarlo, pues el sol degrada el cloro (también las plantas consumen 2-3 ppm. de cloro).

Las macetas apilables que hasta ahora han dado excelentes resultados:

Selección de plántula para la siembra.
La fresa puede reproducirse en varias formas, pero las dos más comunes son por: plántula o división de la corona. Cuando la planta es adulta, sana y fuerte se puede dividir su corona, en 2-3 partes si la planta lo permite. Para la siembra o transplantes en ambos casos deben ser clasificadas eligiendo plántulas fuertes o bien las partes de la corona que cuenten con mayor cantidad de raíces suculentas. Si las plántulas o fresa dividida provienen de cultivo tradicional, es necesario hacerles una desinfección antes de ser sembradas en cualquiera de los sistemas hidropónicos. El primer paso consiste en enjuagar el material vegetativo con agua natural a temperatura ambiente, eliminando en todo lo posible la tierra, piedritas y otras impurezas pero teniendo sumo cuidado de no dañar las raíces. Todo el proceso debe realizarse en horas tempranas, evitando el exceso de calor y en áreas cubiertas y ventiladas pues de ningún modo deben exponerse al sol, ya que esto provocaría deshidratación al material vegetativo.

Después del enjuagar es necesario eliminar el exceso de agua y colocar el material vegetativo en zona sombreada, fresca y ventilada para permitirle un oreo moderado, si se sospecha de fungosis es recomendable enjuagar la raíz con algún funguicida o con una mezcla de oxicloruro de cobre y azufre elemental.

La siembra.
Realizada la desinfección y oreo moderado; se deben eliminar la mayor cantidad de hojas, de ser posible sólo dejar de 4-6 para que la plántula realice su fotosíntesis. La quita de hojas no influye en el desarrollo de la planta. Esta práctica le es favorable, para evitar un desgaste de energía, para una mejor conservación de sus reservas y mejorar la aireación Pero el sistema radicular no se debe alterar en lo posible.

Para favorecer un rápido desarrollo vegetativo es importante aplicar a la plántula un periodo de frío, con una temperatura que puede variar de 0ºC a 1ºC y de 4 a 6 ºC dependiendo del manejo que se desea hacer a la planta.

Las plantas que han estado sometidas a periodos de enfriamiento presentan un desarrollo más vigoroso y su actividad estolónica y foliar aumentan: su periodo productivo también, y el volumen productivo es mayor.

Si se desea un brote precoz :
Después del enjuáguese y oreo de las plántulas, éstas se seleccionan por tamaños para hacer atados de preferencia entre 15 a 20 plántulas y se colocan en bolsas de polietileno de acuerdo al tamaño de la plántula y las bolsas se deben conservar cerradas en todo lo posible para conservar la humedad necesaria para mantener turgentes las plántulas.

Las bolsas se colocan en un medio frío con una temperatura de – 6ºC el periodo de frío puede variar dependiendo de variedad y clima a donde debe ser sembrada la plántula. Lo recomendable para nuestra región es mantenerlas 100 a 150 horas frío. Para mejorar

Los contenedores:
Pueden ser de una gran diversidad: bolsas de plástico, cajas de madera recubiertas de plástico, macetas verticales u horizontales (con riego por goteo) etc. Dependiendo del sistema hidropónica que se haya decidido usar.

La siembra en macetas.
Se realiza en las horas más frescas para evitar el estrés a la planta

El sustrato elegido debe humedecerse con anticipación ( si es gravilla con 4 horas de anticipación), cuando es perlita basta media hora antes de la siembra. La lana de roca, o fibra e coco, sólo debe empaparse en el momento de la siembra.

La raíz de la plántula o la raíz de la corona dividida, debe introducirse en el sustrato hasta un poco antes de la corona y compactar un poco el sustrato alrededor de la plántula para fijarla en el medio. En el caso de macetas verticales: las macetas se apilan ajustando la esquina de cada parte inferior de la maceta en las muescas de la maceta que sirve de base, de modo que cada maceta podrá contener 4 plantas, multiplicando así el espacio disponible. La planta quedará colocada en cada una de las 4 esquinas de las macetas.

El primer riego puede aplicarse después de 2 a 3 horas de la siembra (dependiendo del sustrato).

Es recomendable usar una solución nutritiva madre para dilución y aplicarse a una conductividad de 2.00 a 2.5 y con un pH de 5.8 a 6.

Solución madre para fresa después del transplante:

Solución A.
Nitrato de Calcio 7.300 gr.
Nitrato de Potasio 2,500.gr.
Quelato de Fierro 50 gr

Solución B.

Nitrato de Potasio 2,600 gr.
Fosfato Monopotásico 3.900 gr
Sulfato de Magnesio 580 gr.
Sulfato de Manganeso 80 gr.
Sulfato de Zinc. 10 gr
Ácido bórico 30 gr
Sulfato de cobre 3 gr
Molibdato de amonio 1 gr.

Cuando la planta se ha sembrado, la aceptación a la temperatura esta influenciada también por el foto período, pues los cambios de luz actúan en la diferenciación y los movimientos vegetativos.

Dependiendo de la adaptación de la planta, pues si se ha adaptado a clima frío con esta temperatura entrará en reposo. Si ha sido adaptada a climas cálidos, y se somete a una temperatura de –20-25 ºC disminuye su producción.

Hidroponía Casera: Mas sencillo de lo que parece


Aunque parezca ser una técnica muy novedosa para algunos, la hidroponía se ha venido utilizando desde hace varias décadas con mucho éxito. Aunque se puede rastrear hasta la antigüedad (muchos investigadores  afirman que los jardines colgantes de Babilonia eran hidropónicos), ha sido hasta años recientes que se ha hecho popular, sobre todo por los materiales novedosos y las tecnologías disponibles.

Europa tiene una superficie hidropónica que ocupa gran parte de su territorio y producen, en un mínimo espacio, mucho más que los agricultores tradicionales más eficientes. Se supone que es por esto que mucha gente imagina que la hidroponía es algo complicado.

Al igual que con otras cosas, la hidroponía puede ser tan complicada como tú mismo la hagas. Desde hace tiempo pasó de ser una técnica novedosa para convertirse en toda un ciencia, con desarrollos e investigaciones cada año. Aún así, la hidroponía básica sigue siendo muy fácil.

Lo único que necesitas es leer un poco para ver como funciona, y hacer el sistema hidropónico que más te convenga. Si no tienes ganas o se te hace muy complicado, existen gran cantidad de sistemas comerciales disponibles que te incluyen todo lo necesario para poder iniciar y mantener un cultivo en tu casa.

Uno de los problemas de los espacios de hoy es que son sumamente reducidos. Las casas tienen cada vez menos área de jardín y parece que no cabe nada. Tener un huerto propio en estas condiciones es prácticamente imposible; sin embargo, utilizando la hidroponía puedes utilizar alguno de sus muchos sistemas de riego para aprovechar las paredes, el techo, las ventanas y cualquier espacio que puedas tener libre.

A diferencia de la agricultura tradicional, la hidroponía solo te limita por las necesidades primarias de las plantas, que puedes satisfacer fácilmente; fuera de eso, el único límite es tu imaginación. La hidroponía puede ser algo tan simple como una maceta con una planta, hasta ser todo un sistema hidropónico automatizado funcionando en tu casa.

La hidroponía combina facilidad y buen precio. Si a esto le sumas una producción mucho mayor que otras técnicas, difícilmente puede irte mal. Solo es cuestión de decidirte y probar.

Antecedentes de la Hidroponia

ANTECEDENTES

Hidroponía: La palabra se derivó de dos palabras griegas, hidro, significando el agua y ponos que significa labor; literalmente “trabajo en agua.” Su trabajo es considerado la base para todas las formas de cultivo hidropónico, aunque se limitó principalmente a la cultura de agua sin el uso de medio de arraigado.

Hidroponía se define ahora como la ciencia de cultivo de plantas sin el uso de tierra, pero con uso de un medio inerte, como arena gruesa, turba, cascarilla de arroz, grava, aserrín, entre otros, al que se agrega una solución nutriente que contiene todos los elementos esenciales requeridos por la planta para su crecimiento normal y desarrollo. Puesto que muchos métodos hidropónicos emplean algún tipo de medio que contiene material orgánico como turba o aserrín, son a menudo llamados "cultivos sin suelo", mientras que aquellos con la cultura del agua serían los verdaderamente hidropónicos.

Hoy, la hidroponía es el término que describe las distintas formas en las que pueden cultivarse plantas sin tierra. Estos métodos, generalmente conocidos como cultivos sin suelo, incluyen el cultivo de plantas en recipientes llenos de agua y cualquier otro medio distintos a la tierra. Incluso la arena gruesa, vermiculita y otros medios más exóticos, como piedras aplastadas o ladrillos, fragmentos de bloques de carbonilla, entre otros. Hay varias excelentes razones para reemplazar la tierra por un medio estéril, se eliminan pestes y enfermedades contenidas en la tierra, inmediatamente. La labor que involucra el cuidado de las plantas se ve notablemente reducida.

Unas características importantes al cultivar plantas en un medio sin tierra es que permite tener más plantas en una cantidad limitada de espacio, las cosechas madurarán más rápidamente y producirán rendimientos mayores, se conservan el agua y los fertilizantes, ya que pueden reciclarse, además, la hidroponía permite ejercer un mayor control sobre las plantas, con resultados más uniformes y seguros.

Todos esto se hace posible por la relación entre la planta y sus elementos nutrientes. No es tierra lo que la planta necesita; son las reservas de nutrientes y humedad contenidos en la tierra, así como el apoyo que la tierra da a la planta. Cualquier medio de crecimiento dará un apoyo adecuado, y al suministrar nutrientes a un medio estéril donde no hay reserva de estos, es posible que la planta consiga la cantidad precisa de agua y nutrientes que necesita. La tierra tiende a menudo a llevar agua y nutrientes lejos de las plantas lo cual vuelve la aplicación de cantidades correctas de fertilizante un trabajo muy difícil. En hidroponía, los nutrientes necesarios se disuelven en agua, y esta solución se aplica a las plantas en dosis exactas en los intervalos prescritos.

Varios autores coinciden en que la hidroponía, considerada como un sistema de producción agrícola que tiene gran importancia dentro de los contextos ecológico, económico y social. Consideran que dicha importancia se basa en la gran flexibilidad del sistema, es decir, por la posibilidad de aplicarlo con éxito, bajo muy distintas condiciones y para diversos usos.

El proceso hidropónico que causa el crecimiento de plantas en nuestros océanos data aproximadamente desde el tiempo que la tierra fue creada. El cultivo hidropónico es anterior al cultivo en tierra pero, como herramienta de cultivo, muchos creen que empezó en la antigua Babilonia, en los famosos Jardines Colgantes que se listan como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, en lo que probablemente fuera uno de los primeros intentos exitosos de cultivar plantas hidropónicamente.

Los aztecas de Centroamérica, una tribu nómada forzada a ubicarse hacia la orilla pantanosa del Lago Tenochtitlán, localizado en el gran valle central de lo que es ahora México, y tratados bruscamente por sus vecinos más poderosos que les negaron cualquier tierra cultivable, sobrevivieron desarrollando notables cualidades de invención. Como consecuencia de la falta de tierra, decidieron hacerlo con los materiales que tenían a mano; en lo que debe haber sido un largo proceso de ensayo y error, ellos aprendieron a construir balsas de caña, dragaban la tierra del fondo poco profundo del lago y la amontonaban en las balsas. Debido a que la tierra venía del fondo del lago, era rica en una variedad de restos orgánicos y material descompuesto que aportaba grandes cantidades de nutrientes. Estas balsas, llamadas Chinampas, permitían cosechas abundantes de verduras, flores e incluso árboles eran plantados en ellas. Las raíces de estas plantas presionaban hacia abajo y traspasaban el suelo de la balsa hasta el agua. En oportunidades se unían algunas de estas balsas que nunca se hundieron para formar islas flotantes de hasta sesenta metros de largo.

Con su fuerza armada, los aztecas derrotaron y conquistaron a quienes una vez los habían oprimido. A pesar del gran tamaño de su imperio, ellos nunca abandonaron el sitio en el lago; el que alguna vez fuera un pueblo primitivo se convirtió en la enorme y magnífica ciudad de México.

Al llegar al Nuevo Mundo en busca de oro, la vista de estas islas asombró a los españoles, el espectáculo de un bosquecillo entero de árboles aparentemente suspendidos en el agua debe haberlos dejado perplejos, incluso asustados en esos días del siglo 16 de la conquista española.

William Prescott, el historiador que escribió crónicas de la destrucción del imperio azteca por los españoles, describió el Chinampas como “Asombrosas Islas de Verduras, que se mueven como las balsas sobre el agua”. Las Chinampas continuaron siendo usadas en el lago hasta el siglo XIX, aunque en números grandemente disminuidos. Así que, se puede apreciar, la hidroponía no es un concepto nuevo.

Muchos escritores han sugerido que los Jardines Colgantes de Babilonia eran un sistema hidropónico, ya que el agua fresca es rica en oxígeno y se suministraban nutrientes regularmente.

El arroz ha sido cultivado de esta manera desde tiempos inmemoriales. Los Jardines Flotantes de China son otro ejemplo de "Cultivo Hidropónico".

Archivos jeroglíficos egipcios antiguos de varios cientos de años A.C. describen el crecimiento de plantas en agua a lo largo del Nilo.

Antes del tiempo de Aristóteles, Teofasto (327-287 A.C.) emprendió varios experimentos en nutrición de plantas. Los estudios botánicos de Dioscorides son anteriores al primer siglo D.C.

El intento científico documentado más antiguo para descubrir los nutrientes de las plantas fue en 1600 cuando el belga Jan Van Helmont mostró en su experimento clásico que las plantas obtienen sustancias del agua. Él plantó un retoño de sauce de 3 kilogramos en un tubo que contenía 100 kilogramos de tierra seca la cual fue cubierta para mantenerla aislada del polvo, después de 5 años de riego regular con agua de lluvia él encontró el retoño del sauce aumentado en peso a 80 kilogramos, mientras la tierra perdió menos de 2 onzas. Su conclusión, que las plantas obtienen sustancias para crecimiento del agua, fue correcta, sin embargo él no comprendió que también requieren dióxido de carbono y oxígeno del aire.

En 1699, John Woodward, un miembro de la Sociedad Real de Inglaterra, cultivó plantas en agua que contenía varios tipos de tierra, la primera solución de nutrientes hidropónica artificial, y encontró que el mayor crecimiento ocurrió en agua con la mayor cantidad de tierra. Puesto que ellos sabían poco de química por esos días, él no pudo identificar los elementos específicos que causaban el crecimiento. Concluyó, por tanto, que el crecimiento de la planta era un resultado de ciertas substancias y minerales en el agua, contenidos en el “agua enriquecida”, en lugar que simplemente del agua.

Por las décadas que siguieron a la investigación de Woodwards los fisiólogos de plantas europeos establecieron muchas cosas. Ellos demostraron que el agua era absorbida por las raíces de la planta, que atraviesa su sistema capilar y que escapa en el aire a través de los poros en las hojas. Descubrieron que la planta toma minerales tanto del suelo como del agua y que las hojas expulsan dióxido de carbono al aire. Demostraron también que las raíces de la planta toman oxígeno. Otros progresos fueron lentos hasta que otras técnicas de investigación más sofisticadas se desarrollaron.

La teoría de la química moderna, logró grandes adelantos durante los siglos XVII y XVIII revolucionando la investigación científica. Cuando las plantas fueron analizadas se determinó que están compuestas por elementos derivados del agua, tierra y aire.

Experimentalmente, Sir Humphrey Davy, inventor de la Lámpara de Seguridad, desarrolló un método para realizar la descomposición química por medio de una corriente eléctrica. Algunos de los elementos que constituyen la materia fueron descubiertos, y, era ahora posible para los químicos dividir un compuesto en sus partes constitutivas.

En 1792 el científico inglés Joseph Priestley inteligentemente descubrió que al colocar una planta en una cámara con un alto nivel de “Aire Fijo” (Dióxido de Carbono) ésta absorberá gradualmente el dióxido de carbono y emitirá oxígeno. Jean Ingen-Housz, unos dos años después, llevó el trabajo de Priestley un paso más allá y demostró que una planta encerrada en una cámara llena de dióxido de carbono podría reemplazar el gas con oxígeno en varias horas si la cámara se expone a la luz solar. Ya que la luz del sol no tenía efecto sobre el recipiente con dióxido de carbono, era cierto que la planta era la responsable de esta transformación notable. Ingen-Housz estableció que este proceso trabaja más rápidamente en condiciones de luz intensa, y que sólo las partes verdes de la planta estaban involucradas.

En 1804, Nicolás De Saussure publicó los resultados de sus investigaciones, indicando que las plantas están compuestas de minerales y elementos químicos obtenidos del agua, tierra y aire. En 1842 se publicó una lista de nueve elementos considerados esenciales para el crecimiento de las plantas.

Estas proposiciones fueron verificadas después por Jean Baptiste Boussingault (1851), un científico francés que empezó como mineralogista empleado por una compañía minera, y cambió su área de estudio a la química agrícola a principios de la década de 1850. En sus experimentos con medios de crecimiento inertes, alimentó plantas con soluciones en agua usando varias combinaciones de elementos puros obtenidos de la tierra, arena, cuarzo y carbón de leña (un medio inerte no presente en la tierra) a los cuales agregó soluciones de composición química conocida. Él concluyó que el agua era esencial para crecimiento de la planta proporcionando hidrógeno y que la materia seca de la planta consiste en hidrógeno más el carbono y oxígeno que provienen del aire. Él también estableció que las plantas contienen nitrógeno y otros elementos minerales, y obtienen todos los nutrientes requeridos de los elementos de la tierra que usó; pudo entonces identificar los elementos minerales y las proporciones necesarias para perfeccionar el crecimiento de la planta lo que fue un descubrimiento aún mayor.

En 1856 Salm-Horsmar desarrolló técnicas para el uso de arena y otros sustratos inertes, varios investigadores habían demostrado por ese tiempo que pueden crecer plantas en un medio inerte humedecido con una solución de agua que contiene los minerales requeridos por las plantas. El próximo paso era eliminar completamente el medio y cultivar las plantas en una solución de agua que contuviera estos minerales.

De los descubrimientos y avances en los años 1859 a 1865 la técnica fue perfeccionada por dos científicos alemanes, Julius Von Sachs (1860), profesor de Botánica en la Universidad de Wurzburg (1832-1897), y W. Knop (1861), químico agrícola; Knop ha sido llamado “El Padre de la Cultura del Agua.”

En ese mismo año (1860), el profesor Julius Von Sachs publicó la primera fórmula estándar para una solución de nutrientes que podría disolverse en agua y en la que podrían crecer plantas con éxito. Esto marcó el fin de la larga búsqueda del origen de los nutrientes vitales para las plantas, dando origen a la "Nutricultura". Técnicas similares se usan actualmente en estudios de laboratorio sobre fisiología y nutrición de plantas. Las primeras investigaciones en nutrición de plantas demostraron que el crecimiento normal de estas puede ser logrado sumergiendo sus raíces en una solución de agua que contenga sales de nitrógeno (N), fósforo (P), azufre (S), potasio (K), calcio (Ca), y magnesio (Mg), que se define actualmente como macro elementos o macro nutrientes (los elementos requeridos en cantidades relativamente grandes). Con refinamientos extensos en técnicas de laboratorio y química, científicos descubrieron siete elementos requeridos por las plantas en cantidades relativamente pequeñas – los micro elementos o elementos residuales. Éstos incluyen: hierro (Fe), cloro (Cl), manganeso (Mn), boro (B), zinc (Zn), cobre (Cu), y molibdeno (Mo).

Se estableció entonces la adición de químicos al agua para producir una solución nutriente que apoyaría la vida de la planta. En 1920 la preparación del laboratorio de “cultura de agua” fue regularizada y se establecieron los métodos para su correcto uso.

En años siguientes, investigadores desarrollaron muchas fórmulas básicas diversas para el estudio de la nutrición de las plantas. Algunos de los que trabajaron en esto fueron Tollens (1882), Tottingham (1914), Shive (1915), Hoagland (1919), Deutschmann (1932), Trelease (1933), Arnon (1938) y Robbins (1946). Muchas de sus fórmulas todavía se usan en investigaciones de laboratorio sobre nutrición y fisiología de las plantas.

El interés en la aplicación práctica de esta “Nutricultura” no se desarrolló hasta aproximadamente 1925 cuando la industria del invernadero expresó interés en su uso. Las tierras del invernadero tuvieron que ser reemplazadas frecuentemente para superar problemas de estructura, fertilidad y pestes. Como resultado, los investigadores se dieron cuenta del uso potencial de la nutricultura para reemplazar la tierra convencional por los métodos culturales.

Antes de 1930, la mayoría del trabajo hecho sobre cultivos sin suelo se orientó al laboratorio para fines experimentales. Nutricultura, quimicultura, y acuicultura eran otros términos usados durante los años veinte para describir la cultura del cultivo sin suelo. Entre 1925 y 1935 tuvo lugar un desarrollo extenso modificando las técnicas de laboratorio de nutricultura a la producción de cosechas a gran escala.

Al final de la década de 1920 e inicio de los años treinta el Dr. William F. Gericke de la Universidad de California extendió sus experimentos de laboratorio y trabajos en nutrición de plantas a cosechas prácticas en aplicaciones comerciales a gran escala. A estos sistemas de nutricultura los llamó “hidroponía”.

Hasta el año 1936, el cultivo de plantas en agua y la solución de nutriente era una práctica restringida a los laboratorios, donde fueron usados para facilitar el estudio del crecimiento de las plantas y sobre el desarrollo de la raíz.

El Dr. Gericke cultivó hidropónicamente verduras, incluso cosechas de raíz, remolachas, rábanos, zanahorias, patatas, y el cereal siega, frutas ornamentales y flores. Usando la cultura de agua en tanques grandes en su laboratorio en la Universidad de California tuvo éxito en tomates logrando plantas de hasta 7 metros de altura. Las fotografías del profesor de pie en una escalera recogiendo su cosecha aparecían en periódicos a lo largo del país. Aunque espectacular, su sistema era un poco prematuro para aplicaciones comerciales. Era demasiado delicado y requería supervisión técnica constante.

Fueron muchos los problemas que encontraron los “cultivadores hidropónicos” con el sistema de Gericke ya que exigía mucho conocimiento técnico e ingeniosidad. El sistema de Gericke consistía en una serie de comederos o cubetas sobre los cuales colocó en forma estirada una fina malla de alambre, esto envolvía a su vez una cubierta de paja u otro material; las plantas se pusieron en esta malla con las raíces hacia abajo en una solución de agua con nutrientes dentro de la cubeta.

Una de las dificultades principales con este método estaba asociada al suministro suficiente de oxígeno en la solución nutriente. Las plantas agotarían el oxígeno rápidamente, absorbiéndolo a través de las raíces, y por esta razón era indispensable que un suministro continuo de oxígeno fresco fuese introducido en la solución a través de algún método de aireación. Otro problema era apoyar las plantas para que las puntas de las raíces se mantuvieran en la solución.

La Prensa americana hizo sus demandas irracionales usuales, llamándolo el descubrimiento del siglo de la manera más escandalosa. Después de un periodo incierto en el que promotores poco escrupulosos intentaron cobrar por la idea vendiendo de puerta en puerta equipo inútil y materiales, una investigación más práctica fue hecha y pronto se estableció la hidroponía como base científica legítima para la horticultura, con el consecuente reconocimiento de sus dos ventajas principales: cosechas de alto rendimiento y de utilidad especial en regiones no cultivables del mundo.

En 1936, W. F. Gericke y J. R. Travernetti de la Universidad de California publicaron el registro del cultivo exitoso de tomates en agua y solución nutriente. Desde entonces varios entes comerciales empezaron a experimentar con las técnicas e investigadores, y, agrónomos de varias universidades agrícolas empezaron el trabajo de simplificar y perfeccionar los procedimientos. Se han construido numerosas unidades hidropónicas a gran escala, en México, Puerto Rico, Hawaii, Israel, Japón, India, y Europa. En los Estados Unidos, sin mucho conocimiento del público, la hidroponía se ha convertido en un gran negocio; más de 500 invernaderos hidropónicos han sido construidos y desarrollados.

Una aplicación de la técnica del Dr. Gericke pronto se demostró supliendo comida a las tropas ubicadas en islas no cultivables en el Pacífico al inicio de la década de 1940.

El primer triunfo ocurrió cuando Pan American Airways decidió establecer un centro de cultivos hidropónicos en la distante Isla Wake en medio del Océano Pacífico para proporcionar suministros regulares de verduras frescas a los pasajeros y tripulaciones de la aerolínea. Entonces el Ministerio Británico de Agricultura empezó a mostrar un interés activo por la hidroponía, especialmente desde que su importancia potencial en la Campaña “Cultivar-Más-Comida” (Grow-More-Food) durante la guerra (1939-1945) fue comprendida totalmente.

Al final de los años cuarenta, Robert B. y Alice P. Withrow trabajaban en la Universidad de Purdue y desarrollaron un método hidropónico más práctico. Ellos usaron arena gruesa inerte como medio de arraigado, inundando y drenando alternativamente la arena en un recipiente, dieron a las plantas el máximo tanto de solución nutriente, como de aire a las raíces. Este método se conoció después como el método de la arena gruesa o grava para hidroponía, a veces también llamado Nutricultura.

En tiempo de guerra el envío de verduras frescas a las bases en el extranjero no era práctico, y una isla de coral no es un lugar para cultivarlas; con la hidroponía resolvieron el problema.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la hidroponía, usando el método de la arena gruesa, dio su primera prueba real como fuente viable para la obtención de verduras frescas para el ejército de los Estados Unidos.
En 1945 la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, resolvió el problema de proporcionar verduras frescas al personal, implementando la hidroponía a gran escala lo cual dio un nuevo ímpetu a esta cultura.

La primera de varias grandes granjas hidropónicas se construyó en la Isla de Ascensión en el Atlántico Sur. La base se usó como un lugar de descanso y suministro de combustible para la fuerza aérea de Estados Unidos, la isla era completamente estéril, entonces como era necesario albergar una fuerza grande allí para reparar aviones, toda la comida tuvo que ser traída por aire, había una necesidad crítica por las verduras frescas, y por esta razón se construyó la primera de muchas instalaciones hidropónicas establecidas por las fuerzas armadas de EE.UU. allí. Las plantas eran cultivadas en un medio de arena gruesa con la solución bombeada en un ciclo prefijado. Las técnicas desarrolladas en Ascensión se usaron más tarde en varias instalaciones en las islas del Pacífico como Iwo Jima y Okinawa.

En la Isla de la Estela, un atolón en el oeste de Océano Pacífico de Hawaii, normalmente incapaz de producir cosechas debido a la naturaleza estéril del terreno, impedía cualquier cultivo convencional. La fuerza aérea de EE.UU. construyó allí pequeñas “camas de crecimiento” lo cual proporcionó 30 metros cuadrados de área cultivable. Sin embargo, una vez puesto en funcionamiento el sistema, el rendimiento semanal proporcionado era de 15 kilogramos de tomates, 10 kilogramos de judías verdes, 20 kilogramos de maíz dulce y 20 cabezas de lechuga. El Ejército de EE.UU. también estableció camas de crecimiento hidropónico en la isla de Iwo Jima en donde empleó piedra volcánica aplastada como sustrato, con rendimientos similares.

Durante este mismo periodo (1945), el Ministerio Aéreo de Londres tomó pasos para comenzar cultivos sin suelo en la base del desierto de Habbaniya en Irak, y en la isla de Bahrein en el Golfo Pérsico, donde se sitúan campos petroleros importantes. En el caso del Habbaniya, un eslabón vital en comunicaciones aliadas, todas las verduras tenían que ser traídas a través de aire de Palestina para alimentar a las tropas estacionadas allí, lo cual resultaba muy costoso.

Tanto el Ejército Norteamericano como la Real Fuerza Aérea abrieron unidades hidropónicas en sus bases militares. Millones de verduras, producidas sin la tierra, fueron comidas por soldados aliados y aviadores durante los años de la guerra. Después de la Segunda Guerra Mundial los militares continuaron usando hidroponía. Por ejemplo, El Ejército de los Estados Unidos tiene una sección especial de hidroponía que produjo más de 4,500,000 kilogramos de productos fresco durante 1952.

También establecieron una de las instalaciones hidropónicas más grandes del mundo, un proyecto de 22 hectáreas en Chofu, Japón. Durante muchos años, la práctica empleada era utilizar la llamada “Tierra Nocturna”, la cual contenía excremento humano como fertilizante. La tierra estaba muy contaminada con varios tipos de bacterias y amebas; y, aunque el japonés era inmune a estos organismos, las tropas americanas no lo eran.

Una instalación de 55 acres, fue diseñada para producir verduras para fuerzas americanas de ocupación. Permaneció en funcionamiento durante más de 15 años. Las instalaciones hidropónicas más grandes en ese tiempo se construyeron en Japón usando el método cultural de la arena gruesa. Algunas de las instalaciones más exitosas han sido aquellas en bases aisladas en Guyana, Iwo Jima y la Isla de Ascensión.

Después del Segunda Guerra Mundial, se construyeron varias instalaciones comerciales en los Estados Unidos, la mayoría de éstas se localizaron en Florida y estaba a la intemperie, sujetas a los rigores del tiempo. Pobres técnicas de construcción y operación causaron que muchas de ellas fueran infructuosas y de producción incoherente. Sin embargo, el uso comercial de la hidroponía, creció y se extendió a lo largo del mundo en los años cincuenta a países como Italia, España, Francia, Inglaterra, Alemania, Suecia, la U.R.S.S. e Israel.

Uno de los muchos problemas encontrados por los pioneros de la hidroponía fue causado por el concreto usado para las camas de crecimiento. La cal y otros elementos afectaron la solución nutriente, además, la estructura de metal también fue afectada por los elementos en la solución. En muchos de estos primeros viveros se usó tubería galvanizada y depósitos metálicos, no sólo se vieron corroídos muy rápidamente sino que elementos tóxicos para las plantas se añadían a la solución nutriente.

A pesar de estos problemas el interés en la cultura hidropónica continuaba por varias razones: Primero no se necesitaba tierra, y una gran cantidad de plantas se podían cultivar en una área muy pequeña. Segundo al alimentar las plantas apropiadamente se lograba una producción óptima. Con la mayoría de las verduras se aceleró el crecimiento y, como regla, la calidad era mejor que la obtenida en verduras cultivadas en tierra. Los productos hidropónicos tenían vida de estante mayor, así como mayor calidad de almacenaje.

Muchas compañías petroleras y mineras construyeron grandes viveros en algunas de sus instalaciones en diferentes partes del mundo donde los métodos convencionales de cultivo no eran factibles. Algunas estaban en áreas desérticas con poca o ninguna lluvia, y otras estaban en islas, como en el Caribe, con poca o ninguna tierra apropiada para la producción de vegetales.

En el Lejano Oriente empresas norteamericanas tienen más de 80 hectáreas dedicadas a la producción de vegetales, para alimentar al personal de perforación en el desierto de varias compañías petroleras en la India Oriental, el Medio Este, las zonas arenosas de la Península árabe y el Desierto del Sahara; en áreas estériles, fuera de la costa venezolana, en Aruba y Curazao, y en Kuwait los métodos sin suelo han encontrado inestimable valor para asegurar a los trabajadores alimento limpio, fresco y saludable.

En los Estados Unidos, existen cultivos hidropónicos comerciales extensos que producen grandes cantidades de alimentos, especialmente en Illinois, Ohio, California, Arizona, Indiana, Missouri y Florida, y se ha desarrollado notablemente esta cultura en México y las áreas vecinas de Centroamérica.

Además de los sistemas comerciales grandes construidos entre 1945 y los años sesenta, se hizo mucho trabajo en unidades pequeñas para los apartamentos, casas, y patios traseros, para cultivar flores y verduras, muchos de éstos no eran un éxito completo debido a factores como sustratos inadecuados, uso de materiales impropios, técnicas inadecuadas y poco o ningún control medioambiental.

Incluso por la falta de éxito en muchos de estos intentos muchos productores a escala mundial se convencieron de que sus problemas podrían resolverse. Existía también la convicción creciente que la perfección de este método de producción de alimentos era completamente esencial por la baja producción de los suelos y el aumento constante de la población mundial.

Estudios recientes han indicado que hay más de un millón de unidades hidropónicas caseras que operan exclusivamente en los Estados Unidos para la producción de alimentos. Rusia, Francia, Canadá, Sudáfrica, Holanda, Japón, Australia y Alemania están entre otros países donde la hidroponía está recibiendo la atención que merece.

Adicionalmente al trabajo realizado para desarrollar sistemas hidropónicos para la producción de verduras, entre 1930 y 1960 un trabajo similar se había dirigido a desarrollar un sistema para producir alimento para ganado y aves. Los investigadores determinaron que los granos de cereal podrían cultivarse muy rápidamente de esta manera. Usando granos como cebada, ellos demostraron que 2 kilogramos de semilla pueden convertirse en 17 kilogramos de alimento verde en 7 días. Cuando se utilizó como suplemento a las raciones normales, este alimento verde era extremadamente beneficioso para todos tipo de animales y pájaros. En animales productores de leche, aumentó el flujo de ella. En las porciones de alimento, la conversión fue mejor y se lograron ganancias a menos costo por kilogramo de grano. La potencia de machos para engendrado y la concepción en hembras aumentó rápidamente. La avicultura también se benefició de muchas maneras, la producción de huevos aumentó mientras el canibalismo, un problema constante para el avicultor, cesó.

El sistema desarrollado hasta este punto era capaz de producir de forma consistente; sin embargo, varios problemas se presentaron. Los primeros sistemas tenían poco o ningún control medioambiental, y sin el control de temperatura o humedad había una fluctuación constante en la proporción de crecimiento. Moho y hongos en los céspedes eran un problema constante. Se encontró que el uso de semilla desinfectada con un porcentaje de germinación alto era absolutamente esencial para lograr una buena cosecha.

No obstante, ante éstos y otros obstáculos, investigadores especializados continuaron trabajando para perfeccionar un sistema que podría producir alimentos continuamente. Con el desarrollo de nuevas técnicas, equipos, y materiales, llegaron a estar disponibles unidades virtualmente libres de estos problemas. Muchos de éstos están en uso hoy en día en ranchos, granjas, y parques zoológicos por el mundo.

La hidroponía no llegó a la India hasta 1946. En el verano de ese año las primeras investigaciones se iniciaron en la Granja Experimental de Kalimpong en el Distrito de Darjeeling (Gobierno de Bengala). Al principio varios problemas propios de este sub-continente tuvieron que ser enfrentados. Incluso un estudio superficial de los distintos métodos que estaban siendo utilizados en Gran Bretaña y en América los reveló como inapropiados para su utilización por la comunidad de la India. Varias razones fisiológicas y prácticas, en particular el aparataje caro y complicado requerido, fueron suficiente para prohibirla. Un nuevo sistema en el que la practicidad y simplicidad deberían ser las notas predominantes tendría que ser presentado si la hidroponía iba a tener éxito en Bengala o esa parte de Asia.

Del esfuerzo empleado en la resolución cuidadosa de los problemas encontrados durante 1946-1947 se produjo el desarrollo del Sistema Bengalí de hidroponía que representó el fruto del trabajo realizado para cubrir los requerimientos indios. Un objetivo guió todos los experimentos llevados a cabo: despojar a la hidroponía de dispositivos complicados y poder presentarlo al pueblo de India y el mundo entero como una manera barata y fácil de cultivar vegetales sin tierra. Actualmente en la India miles de familias cultivan sus vegetales esenciales en unidades hidropónicas simples en azoteas o en patios traseros. El Sistema de Bengalí hizo mucho más que probarse a sí mismo: demostró ser útil en las condiciones más adversas.