Como Desarrollar Un Cultivo Hidroponico Casero sin Uso de Pesticidas

Cultivos hidropónicos: la lechuga

La hidroponía permite cultivar diversas verduras y frutas de una manera limpia y sana, sin contacto con el suelo y sin necesidad de usar ningún tipo de pesticidas.
Desde hace varios años que el cultivo hidropónico ocupa un lugar importante en la alimentación nacional. Muchas personas prefieren utilizar estos productos ya que están libre de pesticidas y son igualmente frescos y sabrosos. Aquí podrá aprender a realizar sus propios cultivos hidropónicos en casa.

¿En qué consisten estos cultivos?
· Existen diversos métodos de cultivos hidropónicos, pero básicamente, la técnica consiste en hacer germinar las semillas en un sustrato limpio (cascarillas de arroz, arena gruesa, perlitas de poliestireno, cuarzo molido, papel de diario arrugado o lana de vidrio) y luego llevarlas a una cama de agua a la cual se le ha adicionado una mezcla justa de nutrientes. De este modo se dejar crecer la planta mediante el método de raíz flotante.

¿Qué cultivar?
· Con esta técnica podrá cultivar tomates, lechugas, espinacas, rúculas, pimentones, frutillas, alcayotas, berros, ajíes, etc.
· Las verduras cultivadas con este método tienen un sabor y una textura más suaves. En el caso de las lechugas, se aprovecha toda la planta, pues no se requiere eliminar las hojas externas.

¿Dónde cultivar?
· Para el cultivo casero se pueden utilizar diversos elementos como recipientes: canaletas de PVC, envases de helados, maceteros sin drenaje, potes plásticos, botellas de plástico cortadas por la mitad, etc. Todo depende de la cantidad de plantas que quiera cultivar.


Dificultad
· Baja

Herramientas
· Cuchillo cartonero
· Plumón

Materiales
· Semillas de lechuga
· Cascarillas de arroz u otro sustrato limpio
· Vaso plástico
· 1 clavo
· Solución de nutrientes Fostogen
· Bandeja
· Bandejas
· Esponjas
· Poliestireno expandido
· Macetero plástico si drenaje


1. Siembre las semillas
· Ponga en el envase escogido las cascarillas de arroz u otro sustrato limpio.
· Déjelas remojando en agua durante 24 horas.
· Abra un pequeño agujero sobre la parte superior del sustrato e introduzca las semillas de la planta elegida (en este caso es lechuga).  
      
 2. Cubra con el sustrato
· Cubra la semilla cerrando con sus dedos la perforación abierta en las cascarillas de arroz.
· Presione ligeramente.  

3. Mantenga la humedad
· Mantenga a la sombra durante ocho días, conservando el sustrato siempre húmedo.
· Riegue con agua de la llave en forma de lluvia suave.
DATO
Si no cuenta con una regadera chica, puede perforar la base de una botella para usarla como regadera.  
   
4. Espere a que crezcan
· Una vez que las semillas hayan germinado y que los brotes hayan crecido un par de centímetros por sobre la superficie del sustrato, ya estarán listos para ser trasladados hasta su nueva posición.

5. Prepare el nuevo envase
· Prepare el vaso plástico abriendo con un clavo unos orificios de drenaje en su base.  
   
6. Apoye sobre una bandeja
· Vierta en una bandeja una mezcla de agua con una proporción de Fostogen adecuada al tamaño del cultivo y según las instrucciones del fabricante.
· Apoye el vaso sobre la bandeja y déjela al sol durante 25 a 30 días.
IMPORTANTE
No riegue la planta durante este período, pero vaya cambiando el agua de la bandeja por lo menos una vez por semana. Rellene si es que la planta la ha absorbido.  
   
7. Limpie las raíces
· Transcurrido ese período, la planta habrá desarrollado 4 a 6 hojas grandes. En ese momento sáquela del agua y limpie sus raíces cuidadosamente con agua.  
   
8. Prepare el nuevo recipiente
· Elija un nuevo recipiente más amplio (un envase de helados, por ejemplo, o un macetero sin perforaciones).
· Dé vuelta y apoye el recipiente sobre una plancha de poliestireno expandido (Plumavit) y con un plumón marque el contorno.
· Con un cuchillo cartonero corte por las marcas, dejándolo de un tamaño tal que quepa en su interior.

9. Instale en el recipiente
· Abra sobre la plancha tantas perforaciones como lechugas vaya a cultivar. Deberán quedar de un diámetro equivalente a un pulgar.
· Introduzca el trozo de poliestireno en el macetero.
· Llene el recipiente hasta la mitad con una mezcla de agua con solución de nutrientes (dosis según instrucciones del fabricante).  
   
10. Envuelva las raíces
· Envuelva las raíces de la lechuga en trozos de esponja suave.
  
11. Espere a que crezca
· Una vez envueltas, introdúzcalas en la perforación del poliestireno. Asegúrese que las raíces estén siempre en contacto con el agua.
· Agite el agua para oxigenarla, por lo menos una vez al día. Cada cierto tiempo cámbiela.
· De este modo, la lechuga ira creciendo paulatinamente hasta quedar lista para consumirla.
  
12. Cuídela de insectos y animales
· Para evitar el ataque de insectos voladores cuelgue una banderilla amarilla previamente bañada en aceite. El amarillo atrae a los insectos que, gracias al aceite, quedan pegados a la banderilla.
· Asegúrese además de proteger su cultivo de los animales domésticos.

Una investigación con futuro: La Acuaponia

on el desarrollo en paralelo de cultivos de tilapia (pez muy voraz de carne blanca comestible) y la fresa, el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), Méjico, comenzó a incursionar en acuaponia, un novedoso sistema integral que combina las tradicionales técnicas de acuacultura con el cultivo de plantas sin utilizar suelo.
 
 c21.unainvestigacionlaacuaponia 

En este los elementos nutrientes se distribuyen directamente a la planta por una solución líquida (hidroponía), permitiendo así un uso más eficiente del agua y doble rendimiento al producir peces y vegetales.

El proyecto de acuaponía que permitió aprovechar los efluentes de un cultivo tradicional de tilapia para alimentar a las plantas de fresa Fragaria Ananasa, variedad Camarosa, estuvo a cargo de Julio Alejandro Sánchez López Aldana, estudiante de maestría del CICESE, y se realizó bajo la supervisión del Dr. Manuel Segovia Quintero, investigador del Departamento de Acuicultura de este centro de investigación.

Julio Sánchez López Aldana señaló que el desarrollo de la acuaponía es muy incipiente en el país donde apenas un par de ensayos se han hecho en Baja California por parte de un productor asentado en el poblado de San Antonio de las Minas, al norte de Ensenada.

Al tiempo que existen planes para desarrollar un proyecto en el Centro de Estudios Superiores del Estado de Sonora (CESUES) utilizando tomate en un cultivo de tilapia. Fuera de eso, los estudios desarrollados en el CICESE son pioneros en esta área. Explicó que en cualquier sistema acuacultural, donde alimentas peces, se generan continuamente desechos que quedan como remanentes en el agua.

La idea de esto, dijo, es hacer un sistema integral en donde, primero, aproveches estos efluentes para alimentar a las plantas. Esto ya se ha desarrollado durante muchos años, en que se creaban “plantas de tratamiento” a partir de humedales; es decir, se hacían llegar los efluentes a estos humedales y las plantas procesaban el agua, como una especie de biorremediación.

c21.unainvestigacionlaacuaponia2 Ahora ya se están aplicando estas técnicas con fines económicos, pues las aguas así tratadas se utilizan nuevamente en el cultivo de peces de agua dulce en sistemas cerrados (reutilizando el agua) y a muy altas densidades (cultivos hiperintensivos), como las tilapias.

En términos generales, agregó, se sabe que por cada tonelada de pescado que se produce por acuaponía, por año, se pueden llegar a producir más o menos siete toneladas de algún cultivo vegetal.

En el caso de su tesis, se enfocó al cultivo de fresa Fragaria Ananasa, y trabajaron con la variedad Camarosa fundamentalmente por cuestiones de clima, pues esta especie se desarrolla bien en invierno.

Explicó que en la hidroponía las plantas comen elementos puros. Se alimentan de nitrógeno, fósforo, potasio o hierro. Son básicamente macro y microelementos en su forma pura.

Lo que utilizamos en la acuaponia son compuestos orgánicos; desechos de los peces suspendidos en el agua y que contienen en su totalidad estos elementos.

En este no se utiliza la forma elemental sino algunos compuestos como los nitratos, nitritos, el fósforo y el potasio en forma de fosfato o tal vez hidróxido de potasio. Así la planta va tomando lo que necesita.

Sobre la rentabilidad de este tipo de sistemas en cuanto a la tilapia se tienen que realizar producciones muy altas para que sea rentable.

Se dice que cuando se acopla un sistema de hidroponía a un sistema de acuacultura, 70 por ciento de las ganancias provienen del cultivo de plantas.

El sistema funciona mediante una técnica denominada de “flujo de nutrientes” (NFT por sus siglas en inglés), con tubos de PVC de 4 pulgadas de diámetro. En esos tubos se hace pasar un flujo de agua llamado solución nutritiva que proviene directamente de los tanques donde se cultivan los peces, después de pasar por un biofiltro. De esta solución comen las plantas, y al final el agua regresa al sistema de acuacultura, porque se trata de un sistema cerrado. A lo largo de la tubería de PVC se realizan perforaciones en su parte superior, y en cada una de ellas se coloca una canastita con malla porosa donde, a su vez, se ponen las plantas. Así, en lugar de tierra se tiene un sustrato inerte para darle soporte, llamado perlita, este es un producto mineral  que ha sido sometido a un proceso de expansión a 1200 grados, es inerte, estable, neutro, estéril, ligero y aislante. Sus cualidades a nivel agronómicos son: gran capacidad para recibir y retener agua y abonos, facilita la aireación, efectúa una buena labor de drenaje, estimula el enraizamiento inicial y el crecimiento vigoroso de las plantas.

Además de cultivar tilapia, se pueden aprovechar otros peces de agua dulce para estos fines, como la carpa y el bagre, que soportan grandes variaciones en las condiciones ambientales para su cultivo, o incluso la trucha, que es más delicada en ese sentido.

Como puede evidenciarse el PVC juega, en el conjunto de la investigación e instalación, un trascendental papel.

HORTALIZAS HIDROPÓNICAS, PRODUCCIÓN DE ALTO RENDIMIENTO

Producción vegetal
(SIAV) Investigadores de la cátedra de Horticultura comparan estos cultivos con los obtenidos del suelo. Hasta el momento, demostraron tener mayor rendimiento por metro cuadrado, mínimo desperdicio a cosecha y en postcosecha y reducción importante de los tiempos de la cadena productiva.

La iniciativa surgió con el objetivo de lograr hortalizas que se diferenciaran en su alta calidad de las producidas en suelo al aire libre y en invernadero. En el 2004, investigadores de la FAUBA, dirigidos por la Ing. Agr. Diana Frezza, comenzaron a ensayar con lechuga mantecosa cultivada mediante tres sistemas distintos: dos hidropónicos puros y uno con sustrato inerte.

"Durante estos dos años evaluamos distintas variables de producción y calidad. Es decir, cuánto rinde y en cuánto tiempo lo hace cada sistema, y analizamos características subjetivas y objetivas obtenidas en mediciones de laboratorio (color, azúcares, clorofila, etc.)", cuenta Frezza.

Los primeros resultados son muy alentadores: en el invernáculo de la FAUBA los investigadores lograron reducir el ciclo productivo de las lechugas en un 50% y cuadriplicar el rendimiento. Mientras que el ciclo productivo de la planta en suelo al aire libre va de 60 a 80 días, en invernadero con cultivo hidropónico se redujo a un máximo de 45 días.

Además, los agrónomos obtuvieron mayor cantidad de plantas por unidad de superficie: 36 a 39 plantas por m2 en cultivo hidropónico estático en comparación con 8 a 10 plantas por m2 en el campo.

"El sistema que dio mejores resultados fue el hidropónico con recirculación de solución nutritiva (ver foto), es el más costoso pero también el más eficiente, productivo y con menor impacto ambiental", señala la especialista entrevistada por el SIAV.

Sistema Hidropónico NFT (Técnica de Film Nutritivo). Los canales permiten la recirculación de la solución nutritiva. Es de bajo impacto ambiental.Sistema Hidropónico Estático.
El método hidropónico estático es otro modo de cultivo en agua estudiado por los investigadores, aunque permite tener mayor densidad de plantas y también recicla los nutrientes en lugar de eliminarlos por drenaje al suelo, todavía debe superar aspectos sanitarios. El desafío actual es lograr una óptima oxigenación de las raíces para evitar que se produzca necrosis en ellas y se propaguen bacterias y hongos patógenos. En la FAUBA, están ensayando con ozono, como desinfectante de alta eficiencia para controlar estos patógenos.

Optimización de la cadena
"Otro de los objetivos es lograr un producto listo para ser consumido, tenemos que reducir los costos que insumen las operaciones de postcosecha. Esto se logra altamente pues las hortalizas provenientes de los sistemas usados están muy limpias y no presentan casi ningún deterioro", continúa la directora del proyecto.

Mientras que, según información del Mercado Central, entre un 20 a 30% de la planta se pierde en la cadena de producción debido a variados deterioros, en los sistemas ensayados se aprovecha la totalidad de lo cosechado.

El equipo de Frezza cosecha la lechuga e inmediatamente envasa en bolsas de poliolefina (ver foto), un polietileno de bajo micronaje que tiene permeabilidad al oxígeno y al dióxido de carbono, ideal para conservar esta hortaliza.

Los cultivos sin suelo, ya sea en agua o sustratos, también son una opción para situaciones desérticas o con suelos no aptos.
"Trabajamos en atmósferas modificadas, cosechamos, envasamos y hacemos un seguimiento durante 7 a 10 días. El producto va a cámara a 1 °C grado (temperatura óptima) y a 8 °C que es la temperatura de góndola de supermercado. Realizamos muestreos de las bolsas cada dos días. Esto es para determinar la fecha de vencimiento del producto", explica la investigadora.

Un aspecto ventajoso de los métodos en invernadero sin suelo, consiste en que es más fácil controlar las necesidades nutricionales de la planta en cada etapa del ciclo, esto permite regular el aporte de fertilizantes.

"Cuando se estudiaron soluciones nutritivas con diferentes niveles de calcio se obtuvieron efectos significativos sobre el crecimiento y sobre la calidad en postcosecha del producto. También se detectó una reducción de la concentración de nitrógeno en el último tercio del ciclo de cultivo, logrando una importante disminución de nitratos en tejido, lo que determinó un producto de mayor calidad por su menor contenido de nitratos, y por otro lado, una merma en la cantidad de fertilizante nitrogenado usado en el momento en que se produce la mayor absorción de nitrógeno", detalla Frezza.

Para obtener un producto más saludable y minimizar el uso de sustancias potencialmente tóxicas, el equipo experimentará el año que viene la aplicación de agentes biológicos que son bioestimulantes del crecimiento y controladores de enfermedades. También estudiarán cómo lograr mayor eficiencia en el uso del recurso agua.

Finalmente, la directora señala que "estos sistemas son una alternativa productiva para obtener productos de alto valor y que se adecuan muy bien a la tecnología utilizada para el mínimo procesado de hortalizas."

Análisis comparativo de soluciones nutritivas en cultivos hidropónicos en invernadero

En el presente trabajo se realiza un análisis comparativo de dos soluciones nutritivas aplicadas al cultivo hidropónico de Lechuga, bajo invernadero con acondicionamiento térmico solar.
Se compara la solución de Hoagland y Arnon, empleada en experiencias anteriores con la de Sonneveld, de reciente aplicación. Se presentan la composición aniónica, catiónica y en sales de uso comercial para ambas soluciones comparando ambas soluciones químicamente a través de, sus relaciones Nitrato - Amonio y Nitrógeno, Fósforo, Potasio y a través de la aplicación del método de Steiner. Se analiza la evolución en la concentración de nutrientes en un cultivo de Lechuga, evaluando los rendimientos obtenidos con ambas soluciones. Las diferencias entre las soluciones no se reflejan en diferencias en rendimientos en el cultivo. La formulación de Sonneveld, tuvo un comportamiento más estable en su pH.


Introducción

Desde hace 4 años se realizan diferentes experiencias con cultivo hidropónico en un invernadero con acondicionamiento térmico solar, Saravia et al (1997), la mayor parte de las experiencias se realizaron con cultivo de lechuga. El sistema de cultivo empleado es de bandejas flotantes y se escogió para las experiencias la solución nutritiva universal (considerada apta para muchas especies cultivadas) de Hoagland y Arnon (1938).

La misma solución nutritiva y sistema de cultivo se emplearon en ensayos posteriores de adaptación de especies hortícolas múltiples al sistema de cultivo, donde se ensayaron, acelgas, espinacas, rabanitos, remolachas, escarola, pimiento, tomate y col china. Quiroga et al (1998)

Con la expansión de las técnicas de cultivo hidropónico, la solución de Hoagland y Arnon, como otras de tipo universal, han sido parcialmente reemplazadas por formulaciones con composición, conductividad eléctrica y pH, adecuados a los requerimientos de cada especie cultivada, considerando en muchos casos también las condiciones de cultivo (invierno o verano) e inclusive la etapa de crecimiento de la planta (estado vegetativo, floración, fructificación) Resh (1987)

La multiplicidad de factores que condicionan la absorción de nutrientes minerales, hace que la obtención de una formulación ideal para cada especie o variedad en cada situación, sea algo no fácil de lograr y que se requieran ajustes a las condiciones ambientales y técnicas de cultivo.

Las soluciones nutritivas en general, consideran en su formulación aniones y cationes en sus formas absorbibles por la planta que son Nitrógeno como Nitrato NO31- y como Amonio NH41+, Fósforo como Fosfato diácido H2PO41-, Azufre como Sulfato, SO42-, Potasio como catión K1+, Calcio como catión Ca 2+, Magnesio como catión Mg2+

Usualmente diferentes formulaciones tienen distintas concentraciones de los elementos esenciales llamados macronutrientes, (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre).

Por otra parte para una buena absorción de nutrientes y por lo tanto para un buen crecimiento de la planta; debe existir una adecuada relación proporcional entre los iones integrantes de la solución nutritiva. Esto último constituye en sí un aspecto de muy delicado equilibrio, ya que la abundancia de un determinado catión o anión, puede constituirse por competencia en un elemento determinante de la deficiencia de otro. Oriol (1993)

Un problema frecuente en cultivo de lechuga en verano, particularmente bajo invernadero es el alargamiento prematuro de la planta para florecer, llamado bolting. Este problema limita en determinadas zonas el cultivo de lechuga en épocas de calor, quedando circunscripto a lugares mas frescos, y es una de las causas de los mayores precios de lechuga en los meses de verano. El bolting es causado principalmente por efecto de temperaturas superiores a 28 C y altas irradiancias, sin que se haya evaluado en cultivos hidropónicos la posible influencia de la solución nutritiva en el fenómeno.

El presente trabajo constituye una continuación de las experiencias anteriormente mencionadas, y la primera en la que se avanza hacia la aplicación de formulaciones específicas para cada cultivo, en busca de aumentar rendimientos y calidad observando sus resultados comparativamente con la solución universal de Hoagland y Arnon, ya probada y conocida.

En el mismo sistema de invernadero y cultivo citados anteriormente, se utilizó, la formulación específica para lechuga indicada por Sonneveld (1982). Se presentan comparativamente las soluciones nutritivas, sus composiciones químicas, proporciones de cationes y aniones, nitratos y amonio y los resultados obtenidos empleándolas para el cultivo de lechuga evaluando paralelamente la incidencia de bolting.


Materiales y métodos

Los ensayos se realizaron en el período octubre - diciembre, con cultivo de lechuga var. Waldmans's Green para la comparación de las soluciones nutritivas de Hoagland y Arnon y Sonneveld, en su formulación específica para cultivos de lechuga. La composición aniónica y catiónica de ambas soluciones se detalla en las tablas 1 y 3

Ión

Fórmula

Concentración

mg/L

mequiv/L

Nitrato

NO31-

998

16,1

Fosfato Diácido

PO4H21-

194

2,0

Sulfato

SO42-

191

4,0

Potasio

K1+

394

10,1

Calcio

Ca2+

120

6,0

Magnesio

Mg2+

48

4,0

Amonio

NH41+

36

2,0



Tabla 1: Solución de Hoagland y Arnon (universal) Preparada con la formulación en sales que figura en la tabla 2

Compuesto

Fórmula

Concentración g/L

Nitrato de Calcio

Ca (NO3)2

1,020

Nitrato de Potasio

KNO3

0,492

Fosfato diácido de Amonio

NH4H2PO4

0,230

Sulfato de magnesio heptahidratado

MgSO4 7H2O

0,490



Tabla 2: Formulación en sales de uso comercial para solución de Hoagland y Arnon

Ión

Fórmula

Concentración

mg/L

mequiv/L

Nitrato

NO31-

1178

19,0

Fosfato Diácido

PO4H21-

194

2,0

Sulfato

SO42-

96

2,0

Potasio

K1+

429

11,0

Calcio

Ca2+

190

9,5

Magnesio

Mg2+

24

2,0

Amonio

NH41+

9

0,5



Tabla 3 : Solución de Sonneveld - Formulación para cultivo de lechuga

Ambas soluciones nutritivas se prepararon con sales de alta solubilidad de grado técnico, empleadas usualmente en fertirrigación, disponibles en el mercado.

La formulación de la nueva solución de Sonneveld se realizó respetando la relación iónica original citada en Tabla 2, incorporándolos en la siguiente forma:

Nitrato como Nitrato de Calcio y como Nitrato de Potasio

Fosfato Diácido como Fosfato Diácido de Amonio y como Fosfato Diácido de Potasio

Sulfato como Sulfato de Magnesio

Potasio como Nitrato de Potasio y como Fosfato Diácido de Potasio

Calcio como Nitrato de Calcio

Magnesio como Sulfato de Magnesio

Amonio como Fosfato Diácido de Amonio

La selección de estas sales se hizo considerando la conductividad de la solución y su pH, ya que al calcular otras combinaciones de compuestos, o bien se alteraba la composición original en algún ión, o bien se alteraba el pH deseado para la solución (6 - 6,9). Situación que se presenta al agregar todo el Fosfato en forma de Fosfato diácido de amonio como en Hoagland.

El agregado de fósforo en forma de fosfato diácido de potasio, se adoptó ya que, si bien no es una droga demasiado corriente en el mercado local, se requiere en pequeñas cantidades y actúa contribuyendo a regular el pH y se evitan de esta manera los problemas mencionados.

De esta manera, la composición final de la solución es la que se detalla en la tabla 4 :

Compuesto

Fórmula

Concentración g/L

Nitrato de Calcio

Ca (NO3)2

0,779

Nitrato de Potasio

KNO3

0,960

Fosfato diácido de Amonio

NH4H2PO4

0,058

Fosfato diácido de Potasio

KH2PO4

0,204

Sulfato de magnesio heptahidratado

MgSO4 7H2O

0,246



Tabla 4: Formulación en sales para solución de Sonneveld

Los micronutrientes (Boro, Zinc, Manganeso, Molibdeno, Cobre) se aportaron para ambas soluciones, según la composición recomendada por Hoagland y Arnon y el Hierro mediante un quelato comercial, no resultando relevantes para el presente análisis.

A lo largo del período de cultivo, se realizaron análisis químicos de contenidos de nitrato y amonio por espectrofotometría y de potasio por absorción atómica, en la solución nutritiva de Sonneveld, que se consideran comparativamente con resultados de análisis anteriores de la solución de Hoagland.

Cultivo

Se cultivó la variedad de lechuga Waldmans Green, para la comparación de resultados con diferentes soluciones.

Paralelamente se llevó un cultivo de 4 variedades diferentes de lechuga, al solo efecto de observar respuestas diferenciales en la manifestación de bolting

Se realizaron evaluaciones del crecimiento de las plantas, a través de la evolución del peso a lo largo del cultivo


Resultados

Una forma en que se caracterizan usualmente las diferentes formulaciones para fertilización es su relación proporcional entre los tres elementos de mayor demanda por las plantas, Nitrógeno, Fósforo, Potasio (expresado como pentóxido de fósforo) y Potasio (expresado como óxido de potasio). Se considera que existe una relación óptima entre estos tres nutrientes para cada especie, determinada por una necesidad diferencial de cada uno de estos iones.

Las relaciones de absorción mutua de los iones Nitrato y Amonio, también es diferente, existiendo para distintas especies una relación óptima en cada caso. Por otra parte una relación adecuada Nitrato - Amonio, permite mantener el pH estable. Un aporte excesivo de Amonio, causa además problemas de fitotoxicidad en las plantas.

Del análisis de ambas formulaciones surgen las diferentes en las proporciones de los nutrientes mencionados, mencionadas que se detallan en tabla 5



Formulación de Sonneveld

Fromulación de Hoagland y Arnon

Relación NO3-1/NH4+1

38 mequiv/mequiv

8 mequiv/mequiv 05

N (Nitrógeno total)

273 mg 12% 1

225 mg 10% 1

P2O5(pentóxido de fósforo)

142 mg 6% 0,5

144mg 6% 0,6

K2O (óxido de potasio)

517 mg 23% 1,91

475 mg 21% 2,1



Tabla 5: Comparación en relación Nitrato - Amonio y Nitrógeno, Fósforo y Potasio.

De este análisis surge que las mayores diferencias entre las formulaciones se presentan fundamentalmente en la relación Nitrato - Amonio, con un mayor aporte de Nitrógeno en forma de Nitrato en la solución de Sonneveld. Comparativamente en pesos absolutos las cantidades de Nitrato no son muy diferentes pero es muy notable la diferencia en cantidad de amonio, dado que Sonneveld aporta 4 veces menos amonio.

Si bien entre Nitrógeno, Fósforo y Potasio existen diferencias, éstas no parecen ser sustanciales. Del análisis de las tablas 1 y 3 se pueden observar algunas otras diferencias : Hoagland por su parte aporta aproximadamente el doble de Magnesio y de Sulfato, mientras que Sonneveld aporta mayores cantidades de Potasio. Todo esto llevo a pensar en un principio que los resultados entre ambas podrían representar cambios notables en los rendimientos y/o calidad de las plantas.

Otro análisis que se hizo fue a través del método de Steiner (1980) que permite comprobar si los aniones y cationes aportados cumplen con las relaciones empíricas consideradas adecuadas para su correcta absorción por los vegetales, sin que haya problemas de interacciones negativas entre ellos.

Considera que las plantas están facultadas para absorber en forma selectiva los aniones (NO31-, PO4H21- y SO42-) y los cationes (K1+, Ca2+ y Mg2+) en determinados intervalos de relaciones mutuas delimitados en el interior de un diagrama ternario denominado "Triángulo de Steiner". El diagrama ternario, presenta delimitadas en su interior zonas consideradas como óptimas para la relación de aniones y cationes. Con los valores de la formulación, se representa la proporción porcentual de Calcio, Magnesio y Potasio, respecto al total que suman los tres cationes, y el punto resultante de la intersección de las tres rectas representadas en las alturas del triángulo deberá quedar comprendido en la zona delimitada como óptima.

La figura 1 muestra la representación de aniones y cationes para ambas formulaciones, en el triángulo de Steiner.

Insertar Figura 1

Figura 1 : Representación de aniones y cationes, para las soluciones nutritivas de Sonneveld y Hoagland y Arnon.



Del análisis de ambas soluciones nutritivas por el método de Steiner surge:

Que ninguna de las dos soluciones empleadas cumplen con la condición postulada por Steiner, si bien ambas están muy próximas, no se encuadran dentro de la zona delimitada como óptima para la relación de aniones y cationes presentando mayor diferencia en las proporciones de cationes

Los análisis químicos de la solución de Sonneveld realizados mostraron la evolución en la concentración de nutrientes representada en la figura 2, donde se representa además la evolución en el peso de las plantas, considerados desde el momento del transplante.

Insertar Figura 2

Figura 2 : Evolución de las concentraciones de nutrientes y de pesos de planta.

La concentración de amonio desciende rápidamente, para desaparecer en el término de 14 días. Esta reducción brusca es justificable en parte por volatilización del compuesto y por la baja concentración inicial, además del hecho de que es fácilmente absorbido por las plantas.

El nitrato disminuye en igual período un 17,06 %, quedando al final del ciclo de cultivo un remanente de un 52,35 % en la solución nutritiva. El potasio disminuye paulatinamente a lo largo del cultivo con escaso consumo en los primeros 14 días y con un remanente final del 56,85 % respecto al aporte inicial.

Tanto en Nitrato como en Potasio es observable un notable incremento en el consumo luego de los primeros catorce días, coincidente además con el aumento en el ritmo de crecimiento de las plantas. Las concentraciones finales de nitrato y potasio en la solución hacen pensar en la posibilidad de su aprovechamiento para suplementar nutricionalmente algún cultivo menos exigente o en la posibilidad de partir de una formulación con concentraciones menores ajustadas a los niveles de requerimientos en las plantas, para lo cual sería necesario realizar análisis más detallados de lo que ocurre con los demás cationes y aniones.

En análisis similares realizados para la formulación de Hoagland y Arnon Saravia et al (1997), se pudo observar que el amonio permanece en solución durante un período mayor, esto es atribuible a la mayor concentración inicial del compuesto. La concentración de Nitrato final es del 53,84 % respecto a la inicial.

Un aspecto destacable en relación al manejo de las soluciones nutritivas es el hecho de que en la solución de Hoagland y Arnon se requirieron permanentes controles y corrección de pH, que tendió a acidificarse durante el ciclo de cultivo. La solución de Sonneveld en cambio permaneció con un pH estable alrededor de 6,3.

La evolución de pesos medios de plantas obtenida a lo largo del ciclo de cultivo para ambas soluciones se detalla en la tabla 6

Días desde transplante

Peso plantas (g)

Sol. Sonneveld

Peso Plantas (g)

Sol. Hoagland y Arnon

15

48,63

34,86

29

91,66

83,26

36

153,56

176,32

50

244,41

243,00



Tabla 6: Evolución comparativa de pesos de plantas

Usualmente en condiciones de verano en invernadero, las altas temperaturas e irradiancia acortan el período entre siembra y floración, produciendo prematuramente el indeseable alargamiento que reduce el valor comercial de las lechugas.

Si bien en todos los casos las plantas de lechuga presentaron alargamiento para floración, este se produjo luego de los 60 días desde la siembra. El ciclo para las variedades ensayadas oscila entre 45 y 70 días, con lo que resulta que las variedades con ciclo entre 45 a 50 días (Grand Rapids, Black Simpson y Brisa) lograron completar su ciclo, mientras que en la variedad de lechuga de cabeza (Grandes Lagos), éste se acortó. Fue también posible observar que en la variedad arrepollada (de cabeza) si bien la cabeza se formó, no fue lo deseablemente compacta.

El gráfico de la figura 3 muestra la evolución de temperaturas del invernadero, del ambiente exterior y de la solución nutritiva, en algo más de tres días representativos del período de cultivo.

Insertar Figura 3

Figura 3: Evolución de temperaturas del 18 al 22 de diciembre

Del gráfico puede observarse que si bien las temperaturas fueron en muchos casos superiores a los 28 °C citados en la bibliografía como determinantes de la presencia de Bolting, las temperaturas de solución nutritiva se mantuvieron en general por debajo de ese valor, superándolo en períodos breves. Este aspecto juntamente con la reducción en la irradiancia de un 60 %, puede haber operado favorablemente para la reducción del problema.

La incidencia de Bolting en las lechugas fue independiente de la solución nutritiva utilizada, alargándose de la misma manera y en iguales plazos las lechugas cultivadas con Sonneveld y con Hoaglend y Arnon.. Un aspecto a destacar es que las lechugas a pesar del alargamiento no toman el sabor amargo ni consistencia dura característica de las lechugas en ese estado cultivadas en el campo.

Conclusiones

Del análisis comparativo entre las soluciones nutritivas de Hoagland y Arnon y de Sonneveld, surge que:

Ninguna se encuadra dentro de las proporciones de cationes y aniones consideradas óptimas por el método de Steiner quedando para una evaluación posterior la formulación de una solución nutritiva que se adapte a estas condiciones, y su comparación con las formulaciones empleadas en el presente trabajo.

La solución de Hoagland y Arnon, es una muy buena solución universal, capaz de producir rendimientos en lechuga análogos a los posibles con una formulación reconocida y específica para la especie, como la de Sonneveld.

La solución de Sonneveld, resultó tener un pH apreciablemente más estable, derivado de la presencia de Fosfato diácido de Potasio en su formulación y de su relación Nitrato- Amonio mayor. Esta condición de estabilidad en el pH facilita su manejo.

Pero si bien las diferencias entre las soluciones nutritivas, analizadas desde el punto de vista de los rendimientos en peso obtenidos, no presentan una variación apreciable, es indiscutible que la situación ideal es cultivar cada especie con una solución perfectamente adaptada a sus requerimientos, y es conocido que la adaptación requiere ajustes que muchas veces no son triviales ni mucho menos rápidos. Por ello se considera esta experiencia como el primer paso en la tarea lograr aplicar y ajustar formulaciones adecuadas a cada especie en cultivo.

Los análisis referidos a la incidencia de Bolting en las lechugas, mostraron que el acondicionamiento térmico del invernadero logra mantener condiciones adecuadas para que las lechugas tipo crespas Waldmans Green, Brisa y Black Simpson, logren completar su ciclo de cultivo con buenas cualidades, mientras que las lechugas tipo arrepolladas de cabeza Grandes Lagos, inician alargamiento para floración antes de completar si ciclo, mostrando de esta manera menor aptitud para cultivos de verano.